Shopping Centers Today Latinoamírica-> Abril 07
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DESPEJANDO EL AIRE

Compradores respiran con más facilidad ahora que América Latina restringe el uso del cigarillo

Por María Bird Picó

Muchos latinoamericanos no pueden vivir sin sus cigarrillos, y están acostumbrados a encenderlos en sus hogares, en la calle, en la oficina, en los restaurantes y en las tiendas.

No es de sorprender que a los operadores de centros comerciales les preocupe la ráfaga de nuevas leyes que arrasa la región prohibiendo el tabaquismo en muchos lugares públicos. ¿Estarán a punto de presenciar una rebelión? ¿Sus clientes adictos a la nicotina acortarán sus visitas al mall?

“Al comienzo de la ley (en el 2005) nos pareció que sería un caos”, dijo Marité Rasmussén, gerente y accionista de Mall del Sol, en Asunción, Paraguay. “Inicialmente bajaron las ventas del patio de comidas y de las cafeterías”.

Dado el gran número de fumadores en Latinoamérica, la ansiedad de los dueños de negocios parece estar justificada. Cuarenta y cinco por ciento de los hombres y 35 por ciento de las mujeres en Chile y Argentina son fumadores. En Brasil, el 31 por ciento de quienes tienen 15 años o más fuman. En contraste, los fumadores representan el 21 por ciento de la población de Estados Unidos. Colombia es uno de los países latinoamericanos con una tasa baja de fumadores— 18.9 por ciento entre las edades de 18 y 69 fuma, según la Organización Panamericana de la Salud.

La pérdida de clientes es apenas uno de los miedos que acecha a la comunidad de negocios. Otra amenaza es las estrictas penalidades que encaran si los consumidores violan la prohibición de fumar. Uruguay, donde el 30 por ciento de la población fuma, tiene hasta ahora las restricciones antitabaco más fuertes de América Latina, con una prohibición total de fumar en todos los edificios públicos, tiendas y oficinas. El año pasado el presidente Tabaré Vázquez, un oncólogo, aprobó un decreto público que establece que los negocios y las oficinas estarán sujetas a multas de más de $1,000, o a un cierre de 3 días, si permiten fumar dentro de su propiedad. Estas restricciones podrían extenderse por toda la región si otros países se acogen al Convenio Marco para el Control del Tabaco, el primer tratado de salud a nivel mundial. Hasta este momento 15 países latinoamericanos y caribeños lo han ratificado. El acuerdo establece que un país tiene cinco años para implementar prohibiciones que abarcan las áreas de publicidad, promoción y auspicios del cigarrillo.

El tratado también sugiere una prohibición total de fumar en espacios públicos, aunque no impone fechas para su implementación.

Los ejecutivos de uno de los nueve malls de Uruguay, Montevideo Shopping, estaban tan preocupados por la prohibición que llevaron a cabo un estudio preliminar a su implementación. Este estudio reveló que el 33 por ciento de sus compradores son fumadores. Entre estos, el tres por ciento dijo que no volverían a comprar en ese mall una vez la prohibición entrara en vigor.

Mientras tanto, Asunción, la capital de Paraguay, ha prohibido fumar en espacios públicos. Los fumadores no pueden disfrutar de su cigarrillo en establecimientos con un área menor de 80 metros cuadrados. Restaurantes, barras y patios de comida más grandes que quieran recibir el patrocinio de fumadores deben habilitar el 30 por ciento del espacio para los fumadores y asegurarse de tener un sistema de ventilación independiente.

Para alivio de los operadores de malls y los dueños de negocios, las políticas de “prohibido fumar” no parecen estar afectando las ventas. Esto fue lo que descubrió Montevideo Shopping, a pesar del puñado de compradores que insistió en que no regresarían una vez la ley se hiciera letra.

Tres Cruces, un mall de Montevideo dentro de una de las estaciones de buses de la ciudad, reporta una actitud similar: poca resistencia de sus compradores. “Tuvo de parte de la gente un cumplimiento inmediato”, dijo Marcelo Lombardi, gerente general de Tres Cruces. “No tuvo impactos mayores en las ventas, salvo la venta de cigarrillos en quioscos”.

Algunos dueños de malls en América Latina han tomado la iniciativa de prohibir el cigarrillo en sus propiedades, en lugar de esperar a que el gobierno dé el primer paso. Este fue el caso cuando Grupo Sambil se convirtió en el primer operador de malls en Venezuela que prohibió fumar en sus seis malls en julio del 2006, coincidiendo, no es de sorprender, con la celebración del mes de la niñez en dicho país. La restricción vino de la mano de una campaña educativa sobre los riesgos de fumar.

Al contrario de afectar las ventas, la prohibición ha ayudado a algunos negocios, por lo menos los que están en el patio de comidas donde los clientes fumadores no se quedan en las mesas por largo rato, dejándolas disponibles para otros comensales.

“Hemos recibido pocas quejas”, dijo Alfredo Cohen, vicepresidente del Grupo Sambil, añadiendo que otros malls en Venezuela han implementado medidas similares.

En Argentina, la capital federal de Buenos Aires impuso una prohibición en octubre que aplica a lugares públicos cerrados con un área más pequeña de 100 metros cuadrados. En espacios más grandes, hasta el 30 por ciento del área puede ser designada para fumadores, pero debe haber un divisor entre las dos áreas y un sistema de ventilación independiente. Una ley similar está también en vigor en al menos otras tres ciudades de dicho país: Córdoba, Rosario y Tucumán.

“La ley antitabaco no ha marcado cambios en el consumo en nuestro mall”, dijo Verónica Guirguet, a cargo de mercadeo y publicidad para Galerías Pacífico, un mall en Buenos Aires. “Debido a que la campaña fue lanzada por el gobierno, la gente la tomó en forma natural. No obstante se ha trabajado con una fuerte campaña de concienciación en la primera etapa de aplicación de la ley”.

El gobierno argentino estima que 8 millones de sus 40 millones de ciudadanos son fumadores. Una prohibición nacional de fumar dentro de edificios públicos está siendo considerada por la legislatura.

Chile aprobó una ley a nivel nacional, en vigor desde agosto, que prohíbe fumar dentro de espacios cerrados. Gabriele Lothholz, portavoz de Cencosud S.A., un desarrollador y operador de malls en Chile y Argentina, afirma que los compradores chilenos han respondido positivamente a la nueva ley, ayudados por una campaña de publicidad de la compañía.

En Brasil, uno de los productores de tabaco más grandes del mundo, el fumar en muchos sitios públicos ha estado prohibido desde 1996. La lista incluye las oficinas públicas, los hospitales, las aulas de clase, las bibliotecas, los lugares de trabajo colectivo, los cines y los teatros. Algunas jurisdicciones no permiten fumar dentro de espacios cerrados, incluyendo los malls.

“Esto ha estado pasando por varios años, y no parece haber afectado las ventas”, dijo Renato Rique, presidente de Aliansce Shopping Centres en Río de Janeiro.

Hay una nueva ley antitabaco en proceso para Perú, afirma Carmen Barco, quien maneja el tabaquismo en el Centro de Información y Educación para la Prevención del Abuso de Drogas en Lima.

En México, el congreso aprobó una ley hace cuatro años que les exige a los restaurantes, barras y centros nocturnos que quieran acomodar a los fumadores destinar al menos el 40 por ciento del local a no fumadores e instalar sistemas de ventilación. México también veda fumar en lugares públicos. Pero la ley no siempre se aplica, lo cual es evidente por el humo de tabaco que es frecuente en dichos lugares.

Algunos dueños de malls en México dicen que hay resistencia por parte de los compradores a que se les prohíba encender un cigarrillo. Paseo San Pedro, un mall en Monterrey, prohíbe fumar, pero la gente lo sigue haciendo en el patio de comidas, dice Ricardo Rangel Mena, director de operaciones del mall. “Todavía no podemos acostumbrar a la gente a dejar de fumar en espacios cerrados como los centros comerciales”, añadió.

Grupo Roble, el principal operador y desarrollador de centros comerciales en América Central, prohíbe fumar en sus malls cerrados con aire acondicionado central pero lo permite en sus centros comerciales abiertos, dice Alberto Poma, gerente general de la firma.

Esta también es la política de la guatemalteca Marbensa & Co., operadora de tres malls en ese país.

El fumar es también prohibido en espacios cerrados en Bogotá, Colombia.

La clave para una implantación efectiva de una veda a fumar en lugares públicos es que se implemente de manera gradual, dice Maryssa Melero de Urbina, gerente de retail en Plaza Merliot, en San Salvador, El Salvador. Este mall disuade a sus clientes fumadores al no tener ceniceros, pero, hasta ahora, esto no los ha desanimado y muchos siguen fumando adentro. “Si las personas, incluso sin ceniceros y con rotulitos de no fumar, fuman en los pasillos no les decimos nada, pero al tener aire acondicionado en los pasillos, es incómodo tener a alguien fumando”, dijo Melero de Urbina. “Hemos recibido ya varias quejas de visitantes que nos han dicho que se haga la prohibición más formal. Cada día va siendo más necesario prohibir que fumen dentro del centro comercial, pero esto tiene que ser paulatinamente, no un cambio de la noche a la mañana para nuestros visitantes”.