Shopping Centers Today Latinoamírica-> Mayo 03
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UN ALIADO NATURAL PARA LOS CENTROS COMERCIALES

POR RODRIGO VARGAS

Para conocer a fondo sobre este importante tema y forma de hacer negocios, se requiere remontarnos a sus inicios. La historia de las franquicias tuvo su origen en el año de 1851, cuando un hombre de apellido Singer soñó con vender su invento más allá de lo que le permitían sus esfuerzos personales.

Ante la imposibilidad de continuar abriendo tiendas propias y dado que su insuficiente flujo de efectivo le impedía surtir máquinas de coser a consignación a lo largo de la Unión Americana, decidió vendérselas a sus empleados, para que éstos a su vez, las ofrecieran a sus conocidos con un súper descuento. Así, sin saberlo, el señor Singer se convirtió en el iniciador de la primera red de franquiciatarios de la historia.

Como otro dato anecdótico de esta actividad económica, a inicios de 1900, General Motors realizó un sistema similar para la distribución y venta de sus automóviles. En realidad esta destacada firma norteamericana necesitaba comercializar sus vehículos en diferentes puntos de venta, pero no tenía la capacidad financiera para llegar a los diversos mercados potenciales que suponía existían. Actualmente, esta firma automotriz aplica un esquema de franquicias, aunque comúnmente se les llama distribuidores o concesionarios.

Y así podríamos enunciar innumerables casos, sin embargo el gran detonador de esta industria se dio en los años 50´s con la aparición de McDonald´s y los hoteles Holiday Inn, compañías que por siempre han identificado al sistema de franquicias como la piedra medular de su desarrollo.

El tema de las franquicias actualmente está muy ligado con los centros comerciales, ya que una gran cantidad de ellas han encontrado en este tipo de desarrollos un lugar inmejorable para comercializar sus productos. Tal es el caso de todo tipo de restaurantes incluyendo los de comida rápida, boutiques, zapaterías, tintorerías, etc.

Podemos mencionar que un número considerable de firmas de origen estadounidense se observan cada día con mayor frecuencia en los centros comerciales latinoamericanos. Dichas marcas han utilizado el esquema de franquicias para desarrollarse a través de este enorme mercado.

Sin duda que los desarrolladores de centros comerciales ven en las franquicias a un socio comercial de gran importancia, por lo que una tendencia inevitable es que ambos busquen la forma de trabajar más cercanamente para la prosperidad de sus negocios.

Latinoamérica
El florecimiento de este concepto no ha sido exclusivo de los Estados Unidos, de hecho, su aceptación es hoy palpable en cualquier parte del mundo. En México, por ejemplo, en 1989 existían unas 20 empresas que ofrecían al mercado esta singular forma de hacer negocios, hoy a 14 años de distancia, existen 550 firmas que funcionan dentro de la modalidad de franquicias, lo que ha colocado a México en el lugar número 10 del mundo, en esta modalidad.

Isla de los Helados Holanda

Los especialistas sobre el tema señalan que la demanda por hacerse de una franquicia en esta localidad obedece en gran medida a la cercanía existente con su país vecino del norte y a las propias costumbres cada día más americanizadas por parte de los consumidores mexicanos.

Aquí es importante hace notar que este desarrollo ha dado pauta a que proveedores locales crezcan de manera tal que se estima que el 75 por ciento de los insumos que requieren los negocios operados bajo este esquema son nacionales y solo el restante 25 por ciento provienen del exterior, lo cual ha beneficiado a diversas industrias de México.
Por lo que a Brasil respecta, el fenómeno que las franquicias han tenido, es evidente, es más, es considerado como el gigante de Latinoamérica, no en vano la facturación global anual de este sector supera los 15 mil millones de dólares, incluso existen más franquiciantes y franquiciatarios que en México, lo cual es muy loable analizando la cercanía de éste último con los Estados Unidos.

El mercado es altamente competitivo, con una fuerte penetración de franquicias brasileñas y con un alto grado de satisfacción al cliente. Como dato curioso son las franquicias nacionales las que mayor incidencia tienen en Brasil, seguidas por las norteamericanas.

Otro país que reconoce a plenitud la valía de las franquicias es Argentina, aún y a pesar de los constantes cambios políticos, económicos y sociales por los que ha atravesado en los últimos años. De hecho, la rentabilidad que las franquicias ofrecen a sus dueños está resultando mayor a la de muchos otros giros comerciales. Un punto negativo es que se observa una alta tasa de franquicias autóctonas cuya calidad deja mucho que desear, además de que su propagación empieza a afectar a los negocios establecidos y connotados, situación que de no cambiar en los tiempos por devenir podría modificar la percepción que los consumidores argentinos tienen de las formales.

Por otra parte, su crecimiento anual durante la última década ha sido superior al 25 por ciento, salvo los dos años anteriores, cuyo comportamiento no ha reconocido un desarrollo tan próspero.

A diferencia del argentino, Chile es un mercado atípico, su economía es ordenada y sin tantos sobresaltos, lo que en principio ayuda de manera favorable a cualquier iniciativa de negocios, sin embargo, el franchising, no ha experimentado un crecimiento tan elevado como en otros mercados del Cono Sur, aunque el contexto actual indica que todos los factores exógenos y endógenos a favor que tiene este país andino, le permitirá superar los alcances observados en Argentina, tan solo se requiere de una mayor información sobre la materia y explicar los beneficios que ofrecen las franquicias.
Otros países donde se observa un crecimiento importante para las franquicias son Venezuela, Colombia, y Uruguay.

De igual forma, naciones ubicadas en Centroamérica como Nicaragua, El Salvador, Costa Rica y Guatemala, también han encontrado en este sistema una buena alternativa de hacer negocios, basta tan solo precisar que Pollo Campero, una franquicia guatemalteca cuya aceptación ha llegado al mercado norteamericano, vende en un solo establecimiento, ubicado en Los Ángeles, California, 650 mil dólares mensuales de pollo frito.

También podemos mencionar que en los centros comerciales de los países centroamericanos el concepto de franquicia es extremadamente importante, ya que marcas como McDonald's, Burger King y Payless Shoes por mencionar algunas, llegaron a dicha región incluso antes que a otros países latinoamericanos como a México por ejemplo.

Para todos los presupuestos
Finalmente, algunas de las ventajas de invertir en una franquicia-en el que el rango de asignación de capital inicial puede partir de los 4,500 dólares a un millón y medio de dólares- en relación con poner un negocio tradicional que no tenga el know how; es precisamente la experiencia que el primero tiene contra el segundo, además de que durante un determinado tiempo el adquiriente goza de un apoyo incondicional por parte del franquiciante y sobre todo cuenta con un mercado potencial que reconoce la marca que ostenta.

Sin embargo, no todo llega a ser positivo, por lo que antes de adquirir una franquicia, lo primero que debe hacer el interesado es investigar antes de invertir, pues la responsabilidad no es del franquiciante, sino de quien contrata el negocio.
Hay que consultar con otros franquiciatarios, visitar sus oficinas, valorar sus ventajas y desventajas, entender cual es el verdadero giro y hacerse a la idea de si le gusta o no, pues a veces se considera en exclusiva lo cuantitativo, cuando hay que evaluar también lo cualitativo. En cuanto al retorno de inversión varía de acuerdo al monto, al giro y al número de establecimientos similares existentes en la localidad, pero las estimaciones son de dos años.

Finalmente, y una vez tomada la decisión del tipo de franquicia a adquirir, se debe de tomar muy en cuenta la ubicación de la misma, pues de ella depende en gran medida su éxito o fracaso comercial. Siendo en este punto en particular donde los centros comerciales sugieren un valor superlativo para el establecimiento y desarrollo a plenitud de cualquier franquicia. No en vano, el adquiriente de una de ellas, aprovecha la experiencia del desarrollador del inmueble, quien tuvo que haber realizado todo un estudio previo sobre la factibilidad y potencialidad del lugar. Así mismo, la posibilidad de conjuntar a miles y miles de consumidores potenciales que acuden a los centros comerciales es otro punto digno de considerar.

En fin, hacer un listado sobre el cúmulo de beneficios que ofrecen los centros comerciales a una franquicia sería interminable pero con seguridad que el desarrollo de una organización de este tipo no será igual fincada sobre una avenida cualquiera que en el interior de un inmueble plagado de clientes con poder de compra.